HISTORIA DE LA ACCIÓN PASTORAL
LA ACCIÓN PASTORAL A
LA LUZ DE LA BIBLIA.[1]
La Iglesia permanente
encarnación de Cristo en los hombres, posee unas acciones que llamamos
eclesiales, mediante las que se edifica en la historia. Posee tres pilares
fundamentales:
1. Expresión teórica
o doctrina. -
Ya sea mediante indicios envueltos en símbolos o a través d expresiones
patentes debidas al razonamiento.
2. Expresión
práctica o culto.
- Íntimamente ligada con la doctrina, ya que el acto religioso ejecuta lo que
la declaración teórica de la fe formula.
3. Expresión
sociológica o comunión. - Toda religión viva debe ser social y tiende a
crear unas relaciones precisas entre sus componentes, derivadas de las
relaciones que dichos miembros poseen con la divinidad.
El servicio
profético en el pueblo de Israel.-
La religión judía se
basa en la revelación dada por Dios a los hombres a través de la
historia, los transmisores son personas conocidas, cuyas palabras se han
consignado por escrito. Su revelación se desenvuelve a lo largo de quince o
veinte siglos, hasta que culmina con Jesucristo. Junto a esto se da la elección
del pueblo, debida exclusivamente a la iniciativa amorosa de Yahvé, es
necesario que se verifique a través de la Alianza que formula el pacto
que une al pueblo con Dios. Se verifica con un doble rito, en forma de
sacrificio, bajo la imagen de un banquete; esto cada siete anos y en los
momentos cruciales de la historia de Israel. Su contenido es proclamado
proféticamente sin interrupción por los profetas. Como la Alianza es rota
frecuentemente por los pecados del pueblo, los profetas anuncian una Alianza nueva
en los tiempos mesiánicos.
El culto en el
pueblo de Israel.
En todas las
religiones, el culto establece relaciones directas entre los hombres y la divinidad.
Para los judíos posee una reglamentación cultual, es una parte esencial del
servicio de Yahvé, es la esencia de los deberes religiosos. Es el medio
privilegiado para entrar en contacto con la divinidad, para recibir sus dones y
para lograr el perdón de los pecados; supone unas actitudes interiores del
corazón. El valor del rito no está en el gesto, sino en su significación. El
culto es siempre tradicional, de ordinario va acompañado de grandes
afirmaciones de fe. Cuando el culto israelita pierde contacto con las
exigencias de la Alianza y degenera, sobreviene una cierta renovación. Hay
cuatro momentos:
El Edicto de Ciro
(538).
La construcción del
Templo (521-515)
La reforma de Nehemías
(445)
La reforma de Esdras
(430)
El Dios de la Biblia es
el Dios vivo que interviene en la historia de los hombres y crea un pueblo para
salvar al mundo. El culto es consecuencia de la Alianza: es su ratificación.
Las instituciones cultuales judías evolucionan a lo largo del tiempo, la
característica principal es de que todo cuto procede de un derecho divino
positivo sancionado en la Alianza mosaica. Muchos de los ritos israelitas son
asimilaciones de ritos humanos. Todos ellos son un memorial, actualizan
y reaniman la fe de un pueblo. De todos los ritos destacan por su importancia
los sacrificios, en cuya celebración se da una evolución manifiesta.
Entre los ritos sacramentales podemos encontrar:
Los depurificación, por impureza.
Los de consagración,
válidos para
hombres u objetos de culto.
Los de iniciación, la circuncisión.
También pertenece la
oración a la liturgia judía; junto a los sacrificios, constituye la esencia del
culto. La oración está ligada a la historia.
El gobierno en el
pueblo de Israel.-
De Dios que ha hecho
todo, procede toda autoridad. Los que mandan tienen la responsabilidad del bien
común. Está limitada por obligaciones morales que determina la ley. Todos los
que gobiernan al pueblo de Dios tienen por misión hacer de Israel “un reino
sacerdotal y una nación santa”. La Ley o Torá, es la enseñanza dada
por Dios a los hombres para dirigir su conducta, está en íntima relación con la
Alianza, ya que ésta entraña un compromiso a observar la Ley divina. No hay
otra que la de Moisés, ya que fue quien selló solemnemente la Alianza. La tarea
espiritual de gobernar al pueblo se funda en la palabra de Dios sellada por un
pacto cultual.
El amor de Dios es el
primer mandamiento, al cual se reducen todos los demás. No será una ley escrita
en piedra, sino en los corazones. Esta ley será el precepto del amor que revelará
el Señor.
Los agentes de la
acción religiosa en Israel. -
La función mediadora en
Israel la llevan a cabo profetas, sacerdotes y reyes, Is 2 2-4.
El profeta, es personalmente suscitado por
Dios en el ámbito del carisma que distingue a Moisés, para servir de portavoz
de Yahvé delante del pueblo. Su título principal es el de nabí.
El sacerdote, es elegido una vez para siempre,
de una tribu cuyos descendientes nacen sacerdotes. Su misión es estar delante
de Yahvé en función de servicio del santuario, hacer el servicio divino,
característico del sacerdocio y bendecir en nombre de Yahvé. Ejerce dos
ministerios fundamentales: el servicio del culto y de la palabra.
LA ACCIÓN PASTORAL A
LA LUZ DE LA HISTORIA DE LA IGLESIA.
La acción pastoral
de la Iglesia primitiva. - Misión en orden a la evangelización. Los sanos es el pueblo
escatológico. Sus responsables son los epíscopos, guardianes de la Tradición.
La primera misión apostólica es el ministerio profético, la proclamación del
mensaje del kerigma. El bautismo se practicaba por inmersión, el primitivo. La
liturgia influida por los judíos y misterios paganos. Eccíesia equivale
a asamblea litúrgica. Es mediadora de salvación, recibe vida de Cristo
por acogida de su Palabra, garantizada y sellada por el bautismo, sobre el que
se funda la vida sacramental.
Época patrística.- los Santos Padres son los rectores de la
comunidad y comentadores de la Sagrada Escritura, preocupados por edificar el
pueblo de Dios con un concepto de Iglesia, que implicaba según Congar, una
antropología espiritual, una antropología de la imagen de Dios y del combate
espiritual. Ser santo es imitar a Cristo, es un que hacer profético y
sacramental.
Edad Media (s.
VIII-IX).
- limitada la
Iglesia católica al mundo occidental después de la ruptura entre Oriente y Roma
(1054), el concepto de cristiandad tiene un matiz claramente estatal o
imperial. La predicación opera un cierto cambio, nos encontramos en una época
de fe espontánea”. Había desaparecido con el catecumenado la catequesis
de adultos. En la piedad interesa más el sacramento que la Palabra, pero el
sacramento para adorarlo más que para comulgarlo. Se habla de Corpus
Mysticum. Es considera a la iglesia como la congregatio o universitas
fldelium, unidos a Cristo por la fe y el Bautismo.
Época de la
Reforma y Trento
(s. XVI-XVII).-
Antes de que Lutero proclamase La Reforma protestante (s. XVI) se había roto la
unidad religiosa medieval. El humanismo exalta al hombre y protestantismo sitúa
la Palabra por encima del sacramento, el sacerdocio de los fieles por encima
del sacerdocio jerárquico, y las Iglesias locales en oposición a la Iglesia
primacial romana. La pastoral luterana centra su atención en la promesa del
perdón de los pecados por méritos de Cristo y en la fe que debe poner el fiel
ante dicha promesa. Trento trazó unas bases extraordinarias, comenzó la
renovación episcopal. Se preocupa de restaurar la misión espiritual del Obispo,
que deberá residir en su diócesis. Describe la reforma de fe y costumbres.
Destaca la predicación litúrgica.
La Reforma
Protestante y la cura de almas[2].
Teniendo profundos
motivos pastorales, Lutero elevo sus protestas e inicio sus critica a la
iglesia establecida. La primera de sus 95 tesis señalan una notable
profundización del sentido de la
plenitud, puesto que Lutero estimula la penitencia con el planteamiento “que
toda la vida del creyente sea penitencia”.
La Reforma fundamento
la cura de almas sobre principios distintos a los planteados por la iglesia
Católica en la Edad Media. Con la Reforma, la Iglesia deja de ser vista en un
mero sentido jerárquico, para ser reconocida como congregación de los
“llamados”, en la cual es predicado el evangelio en su pureza y los sacramentos
son administrados conforme a la palabra de Dios. el sacerdocio universal pasa a
ser reconocido y aplicado. Se hace una diferencia entre ley y evangelio. La ley
es la revelación general, que la tiene
todo hombre por su mala conciencia, sin embargo, el evangelio es una revelación
sobrenatural dada solamente por Jesucristo y donde nos muestra el perdón. Para
conocer el evangelio y el perdón es necesario antes haber conocido la ley.
Además la Biblia es puesta en manos de los creyentes, en su lengua, como regla
de fe y vida. Se resalta el trabajo como vocación divina y no como se afirmaba
en las llamadas vocaciones religiosas.
La obra pastoral
en Lutero
Los énfasis señalados
en el párrafo anterior Lutero lo introdujo en la naciente iglesia alemana, pero
no fueron desarrollados como fue su intención, de tal forma que no se hicieron
realidad, como en otros movimientos cristianos contemporáneos a Lutero. Esto no
quiere decir que Lutero no desarrollo un trabajo pastoral, por el contrario fue
intenso, por ejemplo: La confesión fue mantenida como preparación para
participación en la Santa Cena. Su trabajo pastoral mas que individual fue
orientado a toda la comunidad. De esta manera la obra pastoral tiene en Lutero
un alto exponente, por que en su predicación como en su catecismo menor y en
sus himnos había una practica muy real del trabajo pastoral
La obra pastoral
en Calvino y Zwinglio
Las iglesias acentuaron
que el pastor y su feligresía deben aceptar como responsabilidad la “cura de
almas”. De esta manera la practica efectiva del sacerdote universal de los
creyentes comenzaba a materializarse en las iglesias reformadas. En Ginebra,
Calvino enfatizo la cura de lamas y critica severamente a los pastores que se
conformaron con la predicación dominical
y descuidan los otros aspectos del trabajo como la visitación pastoral, que es
tan o mas importante que la predicación, puesto que el conocimiento de la
realidad en la que viven los hermanos ayuda para que la predicación sea
efectiva. Además la preocupación de Calvino por las personas lo llevo a
observar la conducta de sus fieles y periódicamente les hacia presente que la
disciplina es importante para tener un orden y poder vivir plenamente. Por esta
razón enfatiza en la función pastoral, sacerdotal y profética de los ministros.
Desgraciadamente ni
Lutero ni Calvino escribieron algo acerca de la obra pastoral. Los reformadores
que escribieron algo fueron Zwuinglio y Martín Bucero. Zwuinglio hace una
distinción entre el buen pastor y el falso, y afirma que la proclamación del
evangelio debe ser seguida por la instrucción y el servicio a la gente. Además
considera que la palabra no debe ser ahogada por el sacramentalismo de gracia.
La obra pastoral
en Martín Bucero
Bucero organiza
sistemáticamente el trabajo pastoral y da cinco énfasis que siempre deben estar
presentes:
- Conducción a Cristo de los que están separados de El.
- Buscar la conexión de vida de aquellos que han caído en el pecado
- Fortalecer a los cristianos débiles y enfermos.
- Cuidar a los cristianos que están sanos y fuertes y ayudarlos a progresar en todo lo bueno.
- Realizar públicamente y casa por casa la misión de proclamación de las buenas nuevas.
Para Bucero esta tarea
no era exclusivista de los ministros ordenados, sino de todos los cristianos
militantes.
En resumen la gran
herencia de los reformadores es compartir “la gracia que recibieron por la
palabra de Dios es la divina seguridad del perdón de los pecados, la que
libremente es otorgada por Dios a través de Jesucristo, lo que hace posible una
nueva relación personal entre el hombre y el hacedor.
La obra pastoral
en la ortodoxia.
En la iglesia reformada
se hace sentir un cierto legalismo que influye sobre la cura de almas. Es
notorio, el legalismo, cuando se percibe
que la “grey es vigilada y el pastor es su vigilante”. La ortodoxia confiaba en la predicación
únicamente como instancia para la cura de almas de sus fieles. Pocas veces se
podía notar un interés particular o personal. De la manera como en la iglesia
luterana era necesaria la confesión previa a la administración de los
sacramentos, era para la ortodoxia la predicación y la administración de los
sacramentos tarea principal del pastor. En el pietismo, sin embargo, la misión
era servir a la vida de cada creyente mediante una preocupación constante. Para
el Pietismo, el análisis y el estudio de la Biblia, como el cuidado de la sana
doctrina, no eran suficientes, como era el caso de la ortodoxia.
Considera la ortodoxia
que una doctrina y más exacta permitía al hombre trazarse un camino más
excelente y no extraviarse. Para el pietismo, el pastor debía sentirse responsable
de la santificación de la comunidad y
ser el motivador entre sus fieles, para que estos se dediquen a buscar nuevos
candidatos e integrarlos a la comunidad de la iglesia. Uno de los énfasis
marcados del pietismo es lograr un renovación espiritual, en la que el
cristiano se ve plenamente avocado y mediante el principio ecleiola
Ineclesia se podía intensificar el trabajo pastoral.
Los Moravos y la
obra pastoral
Al estudiar con cuidado
el trabajo pastoral, tiene importancia la comunidad de los Moravos, dado que
estos daban una asistencia espiritual intensa a las personas y acompañaban este
trabajo con una vida de oración fecunda, enfatizando de manera especial el
cultivo espiritual de los creyentes.
Tenemos que hacer notar
que cuando hablamos de “comunidad cristiana” estamos haciendo referencia a un
concepto amplio inclusivo, que no se
limita a la comunidad de los creyentes sino de toda la gente donde cada persona es estimada en su
individualidad y persuadiendo a las personas para que se integren a la
comunidad. De esta manera el hombre es humano en la medida que es miembro de la
comunidad. Pero para el pietismo es lo opuesto, por que ellos dicen que el
hombre convertido a Cristo esta en primer plano lo que hace de el un cristiano.
No es el hecho de ser bautizado en la comunidad, sino su herencia privada. Su
membresía en la fraternidad comunitaria solo puede darse en este contexto.
El pietismo y la
obra pastoral
El pietismo dio un
énfasis a la obra pastoral en el que se caracterizo por:
- Visitación pastorales frecuentes. Conversación de los miembros con el pastor en forma personal y directa
- Cuidado pastoral a través de la correspondencia cuando era necesario.
- Formación de células de estudio. En estas células la Biblia era estudiada e interpretada, el propósito era doble, por que por una parte se aprendía mas de la Biblia y por otra, había un intercambio de experiencias personales, lo que hacia al enriquecimiento del grupo.
- El estudio de biografías de cristianos ilustres y el recuerdo de memorias inolvidables eran medios que se usaban para afiatar al creyente en sus creencias. Se recordaba con frecuencia la pasión y muerte de Cristo y se adoptaba una actitud contemplativa. Como consecuencia se empleaba mucho las emociones.
- una actitud de reserva hacia los no pertenecientes a estos grupos (pastores o fieles)
En síntesis se puede
resumir el pietismo diciendo que es la individualización e internalización, que da por sentado o ignora la estructura de la iglesia
y el estado, tratando de construir dentro de si, la comunión religiosa como la
mas importante.
La pastoral
católica S. XVIII al XIX.- la
reforma pastoral de Trento no se lleva a cabo en todas partes, los métodos
pastorales son de la época de la fe espontánea, y no se atisban los cambios
operados en la sociedad moderna. Lo que interesa es una pedagogía catequística,
no el contenido kerigmático (s. XVIII). Se secularizó en ese tiempo la
cultura. El Estado era absolutista y el Obispo y el párroco unos simples
funcionarios religiosos. El domingo no era celebrado como día del Señor, sino,
como día de descanso para el cuerpo y de sagrados deberes para el alma. La
Biblia era un libro desconocido, peligroso e ininteligible. Se administraba un
cristianismo que no se celebraba. El kerigma cedió el paso en la predicación a
la apologética.
Los movimientos
modernos de renovación teológica y pastoral.-Empieza la renovación bíblica, litúrgica y
patrística entre 1880-1900 y, por otra la renovación tomista y del pensamiento
social. San Pío X (1903-1914) sentó las bases con su famosa expresión “revertimini
ad fontes”. El modernismo produjo una grave crisis religiosa (Francia,
Italia e Inglaterra) respecto de muchas enseñanzas filosóficas, teológicas o
sociales. Según la encíclica Pacendi (S. Pío X, 1907) continúan los errores del
agnosticismo y del inmanentismo, que quitaba el carácter sobrenatural y
trascendente a la fe, al dogma y a la Iglesia. Es cierto que en el siglo XIX
hubo tres teólogos cuya influencia ha sido manifiesta. Son J. A. Mochíer
(+1838), M. J. Scheeben (+1888) y J. H. Newman (+1890), quienes en medio de la
inseguridad teológica, nos dejaron directrices de renovación. Aunque ya León
XIII (1878-1903) dio un gran impulso d reovación del pensamiento social y de la
filosofía y teología escolástica (Santo Tomás). Se había llegado a una fijación
de fórmulas dogmáticas ya acuñadas. Los teólogos y filósofos se acercan a una
concepción más personal y vital del mundo. Aparece la descristianización. La
comunidad cristiana en lugar de ser un resto es un ghetto. Se da una
separación peligrosa entre teología y predicación (J. A. Jungmam, 1936). Odo
Casell (1921-1941), contribuyó decididamente a restaurar el sentido de la
liturgia, concebida por él como continuación del ejercicio pastoral de Cristo,
que se hace presente en el culto de la Iglesia. Pío XII intervino eficazmente;
en primer lugar, con dos avisos en 1946 a jesuitas y dominicos y, en segundo
lugar con la encíclica Humana Generis (1950), evidentemente sus
encíclicas Mystici Corporis (sobre la Iglesia, 1943), Divino Afflante
Spiritu (sobre la Escritura) y el Mediator Dei (sobre la liturgia,
1947), habían supuesto una gran orientación sobre los principales temas de una
teología en contacto con una situación pastoral. En definitiva son necesarias
dos cosas, un retorno a las fuentes de toda la vida cristiana y una adaptación
a las cambiadas condiciones de los tiempos, en os movimientos bíblico y
litúrgico.
HISTORIA DE LA TEOLOGÍA PASTORAL.
Nacimiento de la
teología pastoral. Origen
y desarrollo principal en los países de lengua alemana. Austriacos, suizos o
alemanes son los mejores historiadores de esta asignatura. El vocablo teología
pastoral fue utilizado primero por San Pedro Canisio, el
primer libro fue el Enchiridion theologiae pastoralis del obispo auxiliar
de Tréveris Pedro Binsfeld (1951) según el espíritu de Trento.
Como una nueva disciplina nació el 3 de octubre de 1774, por un real decreto de
la emperatriz Maria Teresa de Austria, después de dos intentos de reforma (1752
y 1772). De todos los planes de estudio se aceptó en 1774 el del abad
benedictino Stephan Rautenstrauch. J M. Sailer quien dio
gran impulso a la teología pastoral, busca en la época del tradicionalismo
francés y del romanticismo alemán, un cristianismo viviente y una predicación
verdadera: “Dios en Cristo, salud del mundo en pecado’; su preocupación
va hacia la catequesis y a la predicación. Para él, el objeto de la teología
pastoral era el estudio de la continuación de la obra redentora de Cristo en la
tierra o en la acción de la Iglesia. Antón Graf afirma que se debe
estudiar en la teología practica todos los factores eclesiales o no eclesiales
que influyen en la edificación de la Iglesia, que nace de la consideración
fundamental al edificarse a sí misma. Su objeto material no es el pastor sino
la Iglesia.
Corrientes
actuales sobre el concepto de teología pastoral.
En el último cuarto del
siglo XVIII hasta casi nuestros días, es una reflexión sobre la cura de almas,
la teología pastoral. Constantin Noppel, basado en los trabajos de Möhler
y Scheeben y con la orientación de Graf, definió la teología pastoral como “la
enseñanza del gobierno pastoral, es decir, de la dirección y cuidado de la
Iglesia como comunidad de creyentes y como pueblo de Dios (1 P 2,10), a través
de órganos inmediatos o mediatos, establecidos por Cristo su cabeza invisible. Franz
Xaver Arnold, intenta elevar la teología pastoral a la dignidad de
auténtica concepción teológica de la Iglesia. El objeto principal es el estudio
de las formas de acción que, por voluntad e su fundador, ha de servirse la
Iglesia. La teología pastoral es la doctrina teológica sobre las formas de
acción de la Iglesia, o de sus acciones eclesiales. A. Liégé fundamenta la
eclesiología en una cristología (Mt 2, 18-20). Heinz Schuster, discípulo de
Rahner, concluye que la actualidad debe ser el objeto formal bajo el que la
teología práctica considera su objeto material, que es la vida total de la
Iglesia, aquí y hoy.
ACCIÓN PASTORAL Y REFLEXIÓN
TEOLÓGICA.
De la vida
cristiana a la reflexión doctrinal.- desde el Vaticano II, el pastor es aquel que
cuida el rebaño de sus ovejas como jefe y compañero, tiene autoridad sobre
ellas, aunque casi nunca es dueño, sino, un servidor, para expresar las
relaciones de Yahvé con su pueblo y de Cristo con su Iglesia.
El hebreo es hombre de
la sagrada escritura, que es la palabra de Dios dirigida al hombre por medio de
otro hombre, sensible a lo concreto y a lo real, se interesa sobre 1 a vida; de
primacía al sujeto personal antes que el objeto o lo intemporal, le interesa
transformarlo. Sus sentidos primeros son el oído y la boca, es voluntarista y
emocional, para él, conocer es amar. La teología no tiene gran importancia en
el seno de Israel.
A los Apóstoles,
enviados del Señor, testigos de la resurrección y embajadores de la Palabra,
les interesa que la asamblea persevere en la enseñanza de los
Apóstoles, en la unión, en la fracción del pan y en la oración. El primer
enunciado apostólico es el Símbolo de la Fe, el centro de la fe lo
constituye la encarnación. Primero se fue encarnando en la Escritura,
después se encarnó el Verbo de Dios, que se nos entrega como un ágape que el
amor acepta.
Se presentó la
necesidad de estudiar las relaciones entre cristianismo (teología) y la
filosofía. Los Padres de la Iglesia no intentaron una ordenación del dato
teológico; exponían la fe a lo largo de la lectura de la Escritura y de la
celebración del culto. Se detenían en la consideración de los hechos salvíficos
y de su concatenación. La enseñanza teológica se había basado durante siglos en
la lectio divina. La fe es el punto de partida para hacer teología, que
es la ciencia de la fe (Santo Tomás). Utilizando el método simbólico y
las alegorías de los Santos Padres en sentido paulino (Ga 4, 24), puede hacerse
una tipología bíblica para la lectura e interpretación de lo sagrado.
La teología
especulativa tiene el peligro de convertirse en una metafísica religiosa y la
teología pastoral de llegar a ser un conjunto de recetas o procedimientos.
La necesidad de la
pastoral se basa en una eclesiología que tiene fundamentación bíblica con una
exégesis, que posee un pasado histórico y que necesita de una teología
pastoral. Su objeto material son los ministerios profético (Palabra),
litúrgico y hodegético (pastoral de servicio en el gobierno,
en la caridad y en la evangelización). El objeto formal es la
realización de la Iglesia en cuanto está condicionada por la situación presente
(H. Schuster), y el objeto final es el análisis socio-teológico de la
realización eclesial que tiene como meta la planificación de la edificación de
la Iglesia en el mundo presente y en el futuro.
LOS SIGNOS DE LA
ACCIÓN PASTORAL.
El hombre actual ha
perdido su capacidad simbólica, vive de cosas despersonalizantes. El
pensamiento actual es concreto, existencial, no sólo de naturaleza sino de
espíritu. Como conciencia encarnada, aparece gestando acciones. La
fenomenología actual permite unir (Dumery) el realismo judío con el idealismo
griego. El cuerpo tiene hoy una nueva presencia en la comunicación de las
conciencias como signo, lenguaje y presencia. El núcleo más profundo en el
hombre es la disponibilidad, la acogida y la receptividad.
El signo es lo que nos
conduce al conocimiento de una cosa a partir de otra diferente (Orígenes), es
una cosa que nos hace conocer otra” (Santo Tomás). Es claro y unívoco, informa
pero no actúa, es objeto que se toma como causa de otro; se orienta al mundo
mental. El símbolo (de symballein = reunir, juntar) era una contraseña
de reconocimiento que se hace de un modo discreto. No es tan claro y univoco,
tiene más potencia evocadora, se toma como comunicación de otro. Promueve el
proceso integrador de alguien, se orienta al mundo existencial histórico, es
integradora, es decir, comenzamos a creer en ellos. Se confunde con la alegoría
(las ideas) que es expresión sensible de algo abstracto que lo comprende el
entendimiento intelectualmente. El elemento visible o sensible es el llamado
comúnmente signo (Lat. signum; lit. sacramentum) de hecho es el
significante. El elemento invisible es el significado (signatum, res). La
relación entre visible e invisible es la significación o referencia simbólica (res
et sacramentum) que advierte, informa, exige y comunica.
[1] pp. 1- 176 de la obra Teología de la Acción pastoral.
Madrid. 1968, pp. 686, Floristán, C. Useros, M. Resumido por Lucas
Manolo Moretti, con modificaciones de Nilthon Maldonado
[2] Hernández Manuel M. La obra
pastoral, Santiago, Chile, programa de publicaciones y comunicaciones, 1989.
vol.1. p.23.
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