De
adentro hacia afuera Larry Crabb.
Nilthon
maldonado.
1.
¿Cuales son los problemas para cambiar?
Primero.
El deseo de enfrentar las realidades de nuestra propia vida interna. Los
requisitos previos para el cambio de adentro hacia afuera son la integridad
personal y el compromiso de no simulación en nada. Cuando nos enfrentamos a la
profunda frustración de nuestras relaciones interpersonales, entonces es
posible reconocer la fealdad de lo que antes parecía razonable. El sentimiento
doloroso de frustración que conduce al conocimiento acusador del pecado de
autoprotección es el marco dentro del cual pude tener lugar el cambio
verdadero.
Segundo.
El proceso siempre hasta cierto punto es un misterio, por su puesto que es
apropiado insistir en juzgar nuestras teorías desde el punto de vista de la
Biblia, pero no sin sus problemas. La cuestión en la evaluación de los modelos
de cambio es si estos producen un carácter semejante al de Cristo o
comportamiento cristiano. El desarrollo de la chispa que es la evidencia
inconfundible de la vida es el reto delante de nosotros, y también el misterio.
El cambio de adentro hacia afuera siempre será, en el último análisis, una obra
de Dios, por lo tanto permanecerá como un misterio.
Tercero.
El cambio de adentro hacia afuera es un proceso. La complacencia que toma al
pecado con liviandad es mala, pero el aliento interior que nos permite avanzar
después del fracaso es un legado de la cruz. La muerte expiatoria de Cristo nos
permite aceptar nuestra permanente perversidad. La clave consiste en ser
alentado por lo que ya se ha avanzado y no permitir que su orgullo debilite su
determinación de continuar.
- Los problemas en nuestro mundo continuarán hasta que muramos. Los problemas en nuestro mundo no son la causa de una vida desdichada y desordenada. No definen la suciedad.
- La pena en el corazón puede ser muy real y agotadora. Tenemos la tendencia de hacer del alivio de nuestra pena, un objetivo. La pena no es la suciedad. Es solamente una fuente de malestar de la cual se conduele nuestro Señor. La basura interior es la mugre del pecado y rebelión que elegimos como agentes. El cambio profundo requiere que corrijamos los problemas que emergen de nuestra responsabilidad para escoger, no de los que resultan de nuestra vulnerabilidad para la frustración.
- El pecado en nuestra conducta, claramente es un problema que debemos tratar. Los pecados en la conducta son por cierto un problema pero son síntomas de un problema más profundo.
- La cuarta categoría de problema, el pecado en nuestro corazón, es donde debemos mirar para descubrir la contaminación que requiere de limpieza. No logramos descubrir la autoprotección hasta que veamos qué nos estamos protegiendo. Solo el reconocimiento de nuestra honda frustración (pena en nuestro corazón) puede capacitarnos para reconocer que nuestros deseos de satisfacción se han vuelto demandas de consuelo (pecado en nuestro corazón). El cambio de adentro hacia afuera es raro. Muy pocos desean admitir profundamente su frustración. La autoprotección y el amor se oponen entre sí. El amor es la virtud esencial, la autoprotección es un problema. Cuando se haya convencido de su fracaso en amar, debe arrepentirse y producir frutos de arrepentimiento. El arrepentimiento es la clave. Cuanto más profundamente entramos en nuestra frustración, más cabalmente podremos enfrentarnos con nuestro pecado. El amor nunca es ciego a las faltas de los otros. Las ve claramente, pero no se siente amenazado. Admite la frustración, pero perdona y continúa cálidamente comprometido. La lucha para vivir con relaciones que frustran continuará hasta el cielo. Pero las buenas noticias del evangelio es que hay solución para el problema real. Ahora puede uno hacerle frente al pecado de autoprotección.
- ¿Como se puede solucionar?Si se nos convenciera de que el trauma de que el trauma de aprender a confiar en Dios realmente nos cambiará, podríamos desear sobrellevarlo. Pero el cambio real es factible ahora ; no es precisamente el tipo de cambio que nosotros deseamos. Insistimos en que el cambio real que traerá el cielo (un fin para todo dolor ) sea nuestro ahora. Y esa insistencia es el problema que debemos superar si el cambio real, que es posible ahora, va a tener lugar.Es necesario que nos duela, pero no es necesario que seamos gente de menos amor y poder. El malhumor crónico, el ensimismamiento depresivo, la ansiedad por los problemas que mantiene nuestra atención fija en lo que se debe evitar, la mala autoestima que interfiere para que no nos entreguemos con confianza y afecto a nuestra familia y los amigos:Estos son problemas innecesarios que nos quitan el poder de influenciar en otros para lo bueno y el amor penetrante que anima a otros a ir en pos de nuestro Señor. Hay una gran diferencia entre estos problemas innecesarios y la respuesta necesaria a los problemas en nuestro mundo.El alma que esta consiente sufre. El poder presente del evangelio no yace en su habilidad para generar el entusiasmo interior que supere cada experiencia de desengaño y lucha. El poder del evangelio hoy yace en sus recursos para ayudarnos a superar el espíritu de demanda y reemplazarlos con confianza, mientras aguardamos la revelación completa de su poder, el día cuando los pecadores entraran al cielo como adoradores de Dios, cuando no se pensará más en el pecado, y el dolor será desconocido.Tenemos los recursos para tratar con las consecuencias de la frustración, el dolor inevitable y el pecado obvio, y debemos usarlos. Aunque esto recursos no solucionan el problema fundamental, pueden ser parte importante en el proceso del cambio.EVENTOS DECEPCIONANTES. Los recursos primarios para manejarlos problema en nuestro mundo son la oración y los principios bíblicos.DOLOR INEVITABLE. Hay algunos problemas a los que debemos entrar más bien que petrificar. El cambio de adentro hacia afuera involucra una mirada fija en nuestro Señor, la cual transforma la vida, por que indica que uno ha abandonado resueltamente el camino de la autosuficiencia. Sin arrepentimiento, mirar a Cristo sólo da una ilusión de consuelo.EL PECADO EN LA CONDUCTA. El cambio de adentro hacia afuera requiere más que:
- tratar con los problemas de nuestro mundo orando y tratando de responder bíblicamente :
- manejar el dolor en nuestro corazón reflexionando sobre la verdad que conforta; y
- responder al pecado en nuestra conducta mediante la decisión de resistir la tentación.EL PECADO EN LAS RELACIONES. Pero entrar en el dolor profundo de nuestras almas para ver con que sutileza y porfía nos mantenemos a distancia los unos de los otros, en un esfuerzo por protegernos de ese dolor, es un enfoque para entender el pecado en las relaciones que no siempre se considera.El cambio es un proceso vitalicio de enfrentarnos a que solos nos sentimos en todas nuestras relaciones afectivas, cuánto deseamos lo que ni siquiera el mejor matrimonio o la mejor amistad puede darnos, y luego seguir para ver cuán determinados estamos a no sentir el dolor inevitable de la frustración profunda. El arrepentimiento requiere más que el reconocimiento de que somos pecadores y de que muchas veces pecamos. Es necesario un reconocimiento del pecado en su forma más fea, que nos conduzca hastiados, a cambiar radicalmente de dirección de la autoprotección al amor.Una vez que entendemos el concepto del pecado en las relaciones nos arrepentimos cambiando radicalmente nuestra motivación y dirección de la auto preservación a la confianza, fundados en la creencia de Cristo nos ha dado la vida y es quien la protege. El fruto del arrepentimiento es el cambio de estilo de relación que reemplaza al manejo auto protector por una dedicación de amor.Oseas 14:1-3 señala los puntos esenciales del arrepentimiento que es real y profundo.1 ¡Vuelve, Israel, a Jehová, tu Dios,pues por tu pecado has caído!2 Llevad con vosotros palabras de súplica,volved a Jehová y decidle:«Quita toda iniquidad,acepta lo bueno,te ofreceremos la ofrenda de nuestros labios.3 No nos librará el asirio;ya no montaremos a caballo,ni nunca más diremos a la obra de nuestras manos:“Dioses nuestros”,porque en ti el huérfano alcanzará misericordia».Vuelve, a Jehová, tu Dios,Todo esfuerzo por cambiar debe incluir como elemento central, un cambio de dirección que nos lleve de depender de nuestros propios recursos para vivir, a depender de Dios. El llamamiento del cristiano es a relacionarse y amar sin propósitos defensivos.Llevad con vosotros palabrasEl arrepentimiento es mas que un compromiso general a cambiar. Cuando mejor conocemos nuestro pecado, mas completo se hace el arrepentimiento. Nunca conoceremos exactamente como somos hasta que lleguemos al cielo, la oración para pedir a Dios que nos limpie de las faltas secretas, es siempre apropiada. Pero nunca debe ser una excusa para no explorar nuestro problema con el pecado.«Quita toda iniquidad,Arrepentimiento es un alejamiento del pecado que es posible por la disposición de Dios de perdonarnos. Amaremos genuinamente sólo cuando tratemos con el pecado en nuestro corazón.acepta lo bueno,te ofreceremos la ofrenda de nuestros labios.Muchísimos de nuestros esfuerzos para cambiar tienen un programa oculto y bien definido. El verdadero arrepentimiento, por el contrario se vigoriza por la esperanza de conocer y adorar a Dios mas ricamente.No nos librará el asirio;ya no montaremos a caballo,El arrepentimiento requiere que admitamos sinceramente que de cualquier cosa que dependamos para la vida, nos va a decepcionar. La autoprotección es inútil. Por lo tanto cambiamos de dirección y en vez de confiar en nuestros recursos, con temblor confiamos en Dios.ni nunca más diremos a la obra de nuestras manos:“Dioses nuestros”,Debe tomar una decisión abandonar la brusquedad y elegir el camino espinoso de compartir con vulnerabilidad y comprometerse con riesgo. Proceder así parece un suicidio, pero es el camino a la vidaporque en ti el huérfano alcanzará misericordia».El arrepentimiento nos permite experimentar nuestra frustración y la soledad que nos provoca un dolor que nos se puede mitigar. Mientras marchamos por la senda que parece conducirnos a la muerte, el sentido de vida crece serenamente dentro de cada uno de nosotros.LOS FRUTOS DE ARREPENTIMIENTO.Cuando el arrepentimiento que sigue este modelo conduce a un cambio en nuestro carácter, los problemas en nuestro mundo permanecen. Pero cuanto más claramente, reconozcamos como opera nuestro propósito de autoprotección en nuestro estilo de relación y cuanto mas decididamente nos enfrentamos a la fealdad de protegernos a nosotros mismos en vez de amara a los demás mucho mas cambiaremos nuestra dirección.El arrepentimiento no es una cura completa ni es fácil. El precio es alto, para que el arrepentimiento sea lo suficientemente profundo como para que quite las manchas de nuestro interior, debmos resistir algunos momentos duros.
Muy buen resumen del libro. Ha sido una bendición para mí. Dios le bendiga siempre.
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